Diumenge 28 de maig a Santa Coloma Sasserra

Santa-Coloma-Sasserra-(01-05-2014)-059

Santa Coloma Sasserra i el mític roure de casi mil anys.

Fotos del encuentro aquí

Natura, Revolució i Espiritualitat

L’arbre com a símbol polític, resistència ecològica i font espiritual de les comunitats

Jornada de convivència, reflexió, pràctica espiritual i celebració

Diumenge 28 de maig de 2017
Roure del Giol
(Santa Coloma Sasserra, Castellcir)

Reserva’t la data!

Pel bon funcionament de l’activitat hi ha places limitades.
Es demana inscriure’s a
espirirevol@riseup.net
o contactant al 665231808/663592236

Activitat autogestionada
Aportacions voluntàries per cobrir despeses
Si vens amb infants petits, avisa’ns i ens organitzem

Programa simplificat:

9-10h: Caminada Collsuspina- Roure del Giol
10:30h: Introducció a la jornada, intervencions i col·loqui amb: David Algarra, J. Maria Peiró, Laia Vidal, Ricard Vidal.
14h:Dinar de duc (porta alguna cosa per compartir!)
16h: Impressions i inspiracions de les persones assistents.
17:30h: Pausa-berenar
18h: Conclusions, propostes de continuïtat i celebració (porta el teu instrument!)

Logística i programa detallat:

LOGÍSTICA:

TRANSPORT:

Si no tens cotxe per pujar i no hi ha ningú proper a tu que vingui a la trobada, veiem com ens organitzem. Si tens places lliures al cotxe, avisa’ns i digues d’on surts per si pots passar a recollir algú més. En aquest document col·laboratiu podem anar posant la informació relativa al transport:

https://pad.riseup.net/p/transport28M

CAMINADA COLLSUSPINA-SANTA COLOMA SASSERRA:

Proposem una caminada de 4 km des de Collsuspina fins al Roure del Giol, per anar preparant-nos juntes i trobar-nos en l’esperit de la jornada. Ens trobarem a les 9h puntuals a davant de l’església de Collsuspina. De baixada proposem descendir en silenci, per anar integrant allò que ens ha mogut durant la jornada i connectar d’una manera més profunda amb els altres i amb nosaltres mateixos.

Si no vols o no pots fer aquesta caminada, pots anar directament amb cotxe fins a Santa Coloma Sasserra. Es puja des del municipi de Castellcir, passant pel costat de la Urbanització de La Penyora que queda a la dreta. Un tros és de carretera i un altre tros de pista de terra ben acondicionada. A les 10:30 puntuals començarem la jornada, ens trobem sota el roure!

ALIMENTACIÓ:

Per facilitar-nos la logística, proposem que cadascú prepari aliments a casa i els porti ja preparats a la jornada, per compartir. Però també ens agradaria poder preparar alguna part del menú en col·lectiu, per exemple una super amanida. Si pots-vols aportar hortalisses, salses, fruits secs, fruits i plantes silvestres…seria meravellós. En aquest document col·laboratiu podem anar posant el que portarem, si no n’hi hagués prou els promotors posaríem el que calgués per completar:

https://pad.riseup.net/p/alimentacio28M

PROGRAMA DETALLAT:

09-10h: Caminada Collsuspina-Roure del Giol

10:30h: Dinàmica introductòria de la jornada

11h-12:30h: Intervencions i ponències

12:30-13:30: Col·loqui

13:30-14h: Dinàmica de tancament del matí

14-16h: Pausa-dinar de duc (porta alguna cosa per compartir!)

16-17:30: Compartim impressions del dia, inspiracions i el que vulguem compartir entre totes les assistents.

17:30-18: Pausa-berenar (porta alguna cosa per compartir!)

18 -19:30: Conclusions, compromisos, propostes de continuïtat i celebració (porta el teu instrument!)

A partir de les 19:30: Retorn a Collsuspina i fi de la jornada

Materials previs

Materials de referència i enllaços d’interés (en procés d’actualització constant!)

Àudio, per Ricard Vidal

Text “Tornar als arbres“, Laia Vidal

Poesías y blogs, Josep María Peiró

Reforestación-repoblación ecológica (audio).

Hola.
Trataremos de condensar en este tiempo disponible un tema de gran significación, pues con cierto enfoque resulta de importancia vital y atañe a objetivos de revolución integral.

A modo introductorio, un recordatorio sobre los vocablos humilde y humano, derivados de la voz indoeuropea humus, relacionada con vida.

El humus es producto y sustento del árbol, del bosque.
Desde una actitud humilde, el ser humano conecta con lo vital, desde una visión biocéntrica, que se hace necesaria en los tiempos que corren de destrucción de lo humano y de lo vivo. Como de un metafórico postrarse, bajando el ego, reconectamos con lo radical, como los árboles anclados en la tierra que van haciendo suelo vivo y fértil, sustento de la vida.

Los conceptos y actuaciones a relacionar con reforestación, repoblación, recuperación, rehabilitación y restauración son parecidos pero no equivalentes. Típicamente se emplean referidos al manejo de especies vegetales, generalmente arbustivas y arbóreas, pero en sentido más amplio incluyen otros seres vivos, como los animales, también.
Y es en este punto donde adquieren una significación más completa si consideramos las poblaciones humanas implicadas.
Si lo rural importa, -y claro que importa en términos de recuperación de lo humano- va a estar muy ligado a la recuperación de cubiertas vegetales ricas y estables en interacción con comunidades humanas análogamente en construcción.

De la revolución de una brizna de paja(*) a la revolución de los bosques

No recuerdo a quién se lo escuché decir, ¿Félix?. Sin niños, sin mujeres, sin árboles, me atrevo a decir también que no puede haber revolución, re-vuelta, transformación profunda y radical de lo humano que nos reconecte con la vida haciéndonos iguales y semejantes en lo sustancial.

Recuperar para la vida, humanizando, grandes extensiones hoy en día deforestadas de la península Ibérica, por ejemplo, es una ardua pero necesaria tarea que requerirá esfuerzos prolongados en el tiempo de varias, de muchas, generaciones humanas.

La frase del santo de Asís, Francesco, no puede ser más significativa <Empieza haciendo lo necesario, después lo posible y acabarás haciendo lo imposible>.
Desde los entornos más próximos y favorables, junto a fuentes, ribazos, caminos, ir extendiendo la grata compañía vegetal, como aquel “hombre que plantaba árboles”(**), reconstruyendo como se pueda setos y senderos, vergeles, que nos cobijen , alimenten y hagan (más) llevadera la vida humana.

Sin ánimo de usar términos algo manidos quizá desde enfoques buenistas, o, por decir algo, simplificadores, la idea de los bosques comestibles o bosques de alimentos no se puede ignorar.
Se ha apuntado en este encuentro la idea de que los huertos urbanos apenas es una especie de parche, con todo su potencial socializador, eso sí, y al igual que la agricultura, y ganadería por muy ecológicas que sean, dudamos de que puedan proporcionar sustento llevadero en un futuro próximo.

Grandes extensiones cultivadas durante siglos, y últimamente de forma más intensiva, unas de cereal, otras de viñedo, o de olivo, pero reducidas drásticamente en diversidad tanto ecológica como alimentaria.
Puestos a imaginar escenarios post petroleros no muy lejanos en el tiempo estos paisajes pobres en sus potencialidades tienen aún menos sentido (común).

La recuperación del arbolado y del bosque se impone por muchas razones, también las alimentarias. El libro de la alimentación con bellota de César Lema Costas (***) es un buen ejemplo del todo recomendable en su lectura y puesta en práctica.

Sin embargo, las cubiertas forestales (ricas en alimentos, combustibles, materiales de construcción, cobijo y medicina) se fueron esquilmando con el paso de los siglos y en la actualidad el reto en su recuperación es grandísimo y también será una tarea de muchas generaciones. La dificultad del esfuerzo no nos debe alejar o llevar al abandono de estas metas, al contrario, análogamente a nuestra propia construcción personal, familiar, grupal, modelar espacios diversificados, vivos y sustentadores de vida es tarea ineludible.

Tengamos en cuenta además la pérdida del comunal (a tener en mente la cifra orientativa de diez millones de hectáreas expoliadas con las desamortizaciones decimonónicas) en grandes extensiones, siendo también todo un reto su recuperación para una vida plena de sentido, en la que se haga viable la toma de decisiones y el manejo de territorios asumibles y sanamente habitables por comunidades humanas lo más libres posible.
Sería bonito, y bueno rehacernos como pueblo(s) libre(s) y soberano(s) y llegar a ser llamados algún día el pueblo de los árboles, los pueblos de los árboles, como en culturas originarias, si cabe.

Como suele ocurrir, no existen panaceas, pero se dispone de herramientas, como son lo mejor de la ingeniería ecosistémica, el reasilvestramiento (rewilding), el diseño permacultural, la selvicultura y la ordenación de montes (comunales), así como la agricultura regenerativa, natural y biodinámica.

Imaginar y visualizar la recuperación progresiva y gradual de paisajes como los que nos rodean en estas antiguas y degradadas extensiones celtibéricas -cabeceras de ríos importantes de la península-, con esas cubiertas aparentemente estancadas por la sobrexplotación y los incendios en etapas de jarales con pino, pero con el resalvo que no llegó a perderse del todo de los robles, propios y comunes de las etapas potenciales o climácicas, es algo asequible y que puede ser dotado paso a paso de visión humana integradora, aunando mente y corazón para moldear y diseñar por así decirlo la tierra que vamos habitando y viviendo en adelante. Una especie de puzzle en el que poco a poco encajan piezas aparentemente dispares, incluso, cobrando sentido paisajes, países y paisanajes.
Re-vuelta, con las manos, la mente y el corazón, el pueblo de los árboles.

(*) La revolución de una brizna de paja es el título de la traducción al castellano (español) de la primera obra del campesino filósofo japonés Masanobu Fukuoka, un gran referente en ámbitos como la permacultura.

(**) El hombre que plantaba árboles, aleccionador y emotivo cuentecillo de Jean Giono.

(***) MANUAL DE COCINA BELLOTERA PARA LA ERA POST PETROLERA.
Una propuesta artística y revolucionaria para encararel cénit de los seres nada.
Para leer, aprender y practicar con gusto.

Antigua dehesa comunal de Solanillos, Mazarete, Guadalajara, comarca del Señorío de Molina. Hermanadamente bajo los chopos.
Mayo de 2016
José María Peiró Barrero, ingeniero de Montes

Video Josep Maria Peiró “L’arbre com a símbol espiritual de les comunitats”

He pogut localitzar una poesia que vaig sentir abans de Nadal que em resulta molt inspiradora i que us passe ja per a que la gaudiu, si és que us ressona:
https://www.poemas.de/sembrando/

Altres enllaços afegibles, són algunes entrades del blog d’un mallorquí, Juan Bibiloni, que s’estima amb passió els arbres, i què, naturalment li citaré si Déu vol, el diumenge 28 allà amb vosaltres.
Ahí va una entrada que va fer ja fa uns anys:
http://jardin-mundani.blogspot.com.es/2012/10/y-al-final-de-mi-camino-estara.html

 

També Sofia, al seu blog en té una entrada al voltant dels arbres i el món poètic (el recull del llibre d’Igacio Abella tan delicadament il·lustrat no he pogut descaregar-m’ho ni des d’ahí ni des de cap altre lloc).
http://enlacesquemeinteresan.blogspot.com.es/2015/11/poemas-los-arboles-y-todo-lo-demas.html

 

Una altra poesia que m’agrada molt i què la vaig descobrir quan comencé a navegar per internet farà deu anys  és la de Leonardo Boff, Abrazando árboles:
http://www.nidodepoesia.com/arboles.htm

 

«Árboles de junta y concejo, las raíces de la comunidad», (Abella, Igancio)

El árbol como lugar de encuentro, como centro de confluencia entre paisaje y paisanaje, naturaleza y cultura, política y administración. El libro indaga en la memoria de los Arboles de Concejo, uno de los rasgos más significativos y paradojicamente más significativos de nuestra historia e identidad: viejos robles, fresnos, olmos, tejos, morales…que fueron centro geográfico y neurálgico de nuestras sociedades. A su amparo se celebraron asambleas y concejos abiertos, así pues el árbol se ha constituido en sede y símbolo de toda una tradición profundamente arraigada en Europa y no menos ocultada.

«El árbol está allí desde siempre, portando un mensaje eficaz para las mujeres y hombres de todos los tiempos. Toca actuar en red, en grupo, col·lectivamente, en tribu. Y el árbol nos vuelve a brindar una herramienta infalible. Bajo su copa se halla la casa comunal más antigua y el centro social más moderno. A los pies de sus ramas nos espera aquello que fuimos y que tanto necesitamos recuperar, de forma renovada».

(Maria José Parejo, al pròleg del llibre)

«Bajo la denominación «Arboles de Concejo» o «Árboles de Junta» entendemos todos aquellos que tradicionalmente servían como sede de las reuniones vecinales o comarcales. La etimología es clara «concejo» del latín concilium, asamblea o reunión, El llamado concejo abierto fue una institución jurídica de gran relevancia. Decidía y regulaba los temas de convivencia y las cuestiones comunes, y en cada lugar tenía su propia denominación (Batzarre, en el Pais vasco, concellos en Galizia, conceyus en Asturias, juntas en Cantabria y en Castilla, xuntas o conzellos en Aragón…) Se trata de una de las versiones más antiguas de la democracia , cuya decadencia empieza ya en el siglo XVIII y en la primera mitad del siglo XX prácticamente desaparece. En estos concejos abiertos que con mucha frecuencia se celebraban al pie de los árboles se dirimian cuestiones sociales, se planificaban los trabajos comunales, se decidía sobre la gestión de pastos y terrenos del común, repoblación de montes, acotados…(….) Pactos, tratos y acuerdos de cierta relevancia se sellaban al pie de árboles testigos y numerosos rituales,fiestas y otros eventos se realizaban asimismo en torno a ellos. Apenas somos conscientes de la trascendencia que tuvieron estos viejos árboles en las sociedades que se articularon a su alrededor.»

Desde el occidente de Europa hasta el Japon, viejos árboles funerarios presiden los cementerios. Con frecuencia se trata de especies perennes, por su simbolismo ligado a la vida eterna. Generaciones de ancestros han ido a parar a sus últimas moradas entre las raíces de estos árboles y en muchas ocasiones hay una clara conciencia de que el árbol vive y se alimenta de estos cuerpos formando este mausoleo vivo que representa al pueblo mismo o su memoria. Las raíces del árbol tutelar se injertan en los cuerpos de los ancestros en una suerte de simbiosis carnal y espiritual que unía a la tribu o parroquia con su árbol totémico y de un modo vivo y simbólico a la Madre Tierra.

Cuano un conquistador o un evangelizador quería someter a una tribu o un país, decapitaba para empezar los árboles emblemáticos,

El proceso de pérdida de la tradición y la consiguiente decadencia de los propios árboles, viene de muy antiguoy es el resultado en gran parte de todo un cambio progresivo de mentalidad. Los ayuntamientos formalizan e institucionalizan paulatinamente las antiguas asambleas vecinales, especialmente a partir del fin del Antiguo Régimen y de la ley de ayuntamientos de 1841, que crea un nuevo marco de organizacion administrativa. Los lugares de encuentro tradicionales pierden paulatinamente sus significados y de un sistema asambleario de concejo abierto se pasa a los sistemas representativos.

Podríamos decir que el viejo orden representado por el árbol y todo lo que simboliza, tiene unas cualidades opuestas a la «modernidad» que podriamos resumir confrontando aspectos diferenciales: tribal/civilizado, rural/urbano,, paisano/ciudadano, derecho consuetudinario/ley escrita, oral/escrito, cultura tradicional/cultura académica, popular/oficial. (…) Desde el centro de cada pueblo o región, ese árbol totémico y la cultura que representaba tenían mucho que ver con todo un modo y concepto de la vida que en cierto modo hemos ido perdiendo.

Los cultos al árbol han tenido una raigambre muy acentuada en Cataluña. Como dice Joan Amades en su «Costumari»: Era costum antic i molt estès per Catalunya que quan es presentava algun perill, es suscitava algun conflicte o s’havia de tractar algun afer de caràcter col·lectiu es reunissin els més entenimentats i de bon consell d’un o diversos pobles en «Junta d’arbre».La reunio es feia en ple bosc, sota l’espes brancatge d’un arbre corpulent. Acabada la junta tots els participants feien un senzill ball rodó entorn de la soca de l’arbre, que simbolitzava un compromís de fidelitat als acords presos”.

El bosque habitado “Crónicas del país de los árboles”:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-bosque-habitado/bosque-habitado-080117/3859020/.

Los árboles, los grandes árboles sucumben hoy ante el empuje de una generación nunca tan “culta” ni tan bárbara como la actual. Justamente cuando parece más necesario entender que del árbol y del bosque dependen nuestra supervivencia. Para el Cronista de los Árboles, el último fruto de esta cultura era ese modo de comprender el mundo, desde la inteligencia afectiva e identitaria, desde la vivencia y la experimentación, desde la realidad que representaba el árbol como centro espiritual de la geografía y la historia, del mito y la leyenda, del símbolo.

Hoy pretendemos contribuir a recuperar este legado esencial y su significado. Pronunciaremos algunas claves que tal vez resuenen en tu ADN como ecos de un pasado que también es futuro: Árbol de Reunión, Árbol de Concejo, Árbol de la Palabra, Árbol Santuario, sagrado, monumental, anciano, Árbol de nacimiento o hermanamiento. ¡Árbol de la Memoria!.

Y bajo su gobierno, recordado y defendido por el inestimable testimonio de Amable y Ana María Moradiellos, comprendemos que el estado de los árboles notables, es el perfecto bioindicador de nuestra sensibilidad y cultura y de nuestra capacidad para relacionarnos de un modo respetuoso con nuestro entorno.

Árboles Junteros (Rodrigo Mora, Félix)

https://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2015/08/arboles-junteros.html

https://www.ivoox.com/arboles-junteros-audios-mp3_rf_11276709_1.html

Bajo majestuosos robles, tejos, olmos o encinas se reunía, y en algún caso sigue haciéndolo, la asamblea soberana, o cuasi soberana, de los vecinos para deliberar, tomar decisiones y hacerlas cumplir. De pie bajo el gran árbol totémico, el vecindario ejerce la soberanía popular, evitando caudillismos, practicando el postulado de que “nadie es más que nadie”, materializando la libertad de expresión en tanto que prerrogativa universal, votando a mano alzada, sirviéndose del mandato imperativo (lo que impide que los portavoces se hagan representantes, o sea, nuevos déspotas), designando tareas y responsabilidades transitorias a personas o grupos, de cuyo cumplimiento han de rendir cuentan ante el concejo, vigilando el cumplimiento de lo acordado y sancionando a los contraventores, si los hubiera.

Según algunos estudiosos, los primeros templos fueron los bosques y las selvas, en lo que fue una religión natural, sin sacerdotes ni dogma ni vinculación al ente estatal, que rendía culto al árbol.

El pueblo se ha gobernado a sí mismo bajo los grandes árboles. Hoy el régimen de dictadura política constitucional, parlamentarista y partitocrática nos deja sin libertad, sin autogobierno y casi sin árboles. Todo ello tiene que ser recuperado. Hacerlo es una gran revolución.

«El gran árbol de la humanidad» (Abella, Ignacio)

Los seres humanos compartimos una misma raíz. Cualquiera que sea nuestro origen, raza o sistema decreencias, el árbol parece ser un punto de acuerdo y encuentro natural. Son muy numerosos los mitos de todo el mundoque cuentan cómo, al principio de los tiempos, el cielo y la tierra se comunicaban entre sí a través de los árboles opor medio de un árbol primigenio. Este libro une y compara las viejas escenas legendarias transmitidas por la tradición oral con antiguas representaciones artísticas que parecen hablar en un mismo idioma. El árbol es un eje común, una presencia constante en la memoria colectiva de todos los pueblos y en todas las manifestaciones de la vida física y espiritual.

«La memoria del bosque» (Abella, Ignacio)

UN ANTES. Tradición e identidad, rituales y ceremonias, estima y veneración, cuentos y leyendas, historia y creencias, sabiduría y patrimonio, símbolo y raíz, magia y religión. Mitología, cultos, santuarios. Árboles venerables y bosques sagrados. Usos y costumbres. Sensibilidad y conciencia. Recuerdos de un pasado umbrío y frondoso.El país de los bosques que un día fue Europa, era el hogar y el templo de nuestros ancestros, el escenario en el que nacieron nuestros mitos y nuestra cultura, civilización e identidad. Esta es una recapitulación que intenta reencontrar caminos de regreso al bosque. Nos urge recuperar el árbol desde todos los puntos de vista para sentar las bases de un futuro más vivo y deseable, para restablecer los puentes que facilitan la convivencia armónica con el mundo que nos rodea.Y UN DESPUÉS. Muerte y renacimiento, conservación y repoblación, ideas y propuestas, enseñanza y transmisión. La escuela del bosque. Cultura, sociedad y paisaje. Restauración. Didáctica, ética y conciencia. Evolución, ciencia y poesía. Ecología y diversidad. Acuerdo. Memoria y esperanza de futuro

Blog de Ignacio Abella sobre árboles junteros

http://soelarbol.blogspot.com.es/

«Los montes arbolados, el régimen de lluvias y la fertilidad de las tierras (Rodrigo Mora, Félix)

https://encrucijadaalcorcon.files.wordpress.com/2012/05/los-montes-arbolados-el-rc3a9gimen-de-lluvias-y-la-fertilidad-de-las-tierras.pdf

La presente edición de Los montes arbolados, el régimen de lluvias y la fertilidad de los suelos, texto extraído del capítulo final de la obra Naturaleza, ruralidad y civilización de Félix Rodrigo Mora (Brulot, 2008) ha sido publicada bajo permiso expreso del autor con el objetivo inmediato de difundir la acuciante necesidad de restauración del bosque originario u autóctono en todos los confines de la Península Ibérica. Se concibe además como un texto de apoyo ideal para facilitar a participantes de acciones reforestadoras, foros, congresos y todo tipo de iniciativas relacionadas con este ámbito por la documentada perspectiva global que aporta, abundante en información técnica, ecológica e histórica.

El propósito que nos mueve es el de llamar a la alianza entre colectivos, personas y familias para la restauración de nuestros montes y ríos, creando círculos de reforestadores para compartir conocimientos y recursos, deliberando colectivamente estrategias desde una perspectiva biorregional y global coherente, desplegando redes de semillas y viveros autónomos, fortaleciendo nuestros lazos fraternos y empoderándonos, en definitiva, de nuestro espacio natural de relación con el entorno y el tiempo que vivimos. Un llamado a afrontar aquello que las instituciones no tienen intención ni capacidad de asumir, y rescatar nuesta condición de hijos y cuidadores de la tierra que nos sustenta tal y como lo fueron nuestros ancestros de los pueblos aboriginarios por miles de generaciones. Rescatar, al fin y al cabo, nuestra libertad y autenticidad como seres humanos.

Consumo humano de bellota (Rodrigo Mora, Félix)

http://www.felixrodrigomora.net/ARTBELLOTA[1].pdf

Que nuestro régimen nutricional dependa del cereal exige que enormes superficies sean desarboladas, o casi. Ello, en particular en el área mediterránea, es funesto, pues origina, entre otros muchos males, una sequía estival creciente en intensidad y duración que dificulta cada vez más la regeneración del bosque, pues las plántulas con dificultad pueden superar estíos cada vez más largos, secos y abrasadores. Ello podría remediarse reduciendo la dependencia del cereal. El análisis histórico, de tiempos remotos y del ayer inmediato, muestra que nuestros antepasados han incluido en su dieta una alta proporción de frutos arbóreos, sobre todo bellota, pero también castaña, hayuco, avellana y otros. En tales prácticas de antaño tenemos posibles remedios para los males del presente, si se aplicasen en el futuro.

Estamos en la edad de oro de los bosques ibéricos? (Rodrigo Mora, Félix)

https://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2016/01/estamos-en-la-edad-de-oro-de-los.html

De no haber transformaciones sociales radicales, el bosque ibérico quedará no en demasiado tiempo reducido a su mínima expresión a favor de los cultivos forestales.

Asistimos no a un incremento de los montes naturales sino a su paulatina sustitución por colosales plantaciones que muy poco tienen en común con las verdaderas florestas de las áreas templadas, no sólo con los bosques primarios, ya casi inexistentes en Europa Occidental, sino tampoco con los secundarios, aquellos que fueron talados y luego se regeneraron.

Una expresión inequívoca de la mala salud de los montes es el incremento del índice de defoliación de los árboles, que todos los estudios realizados desde hace cuarenta años detectan. La creciente pérdida de hojas manifiesta su pérdida de vitalidad. Se admite que el 25% de los árboles están enfermos, cifra demasiado optimista, por desgracia.

Hay que profundizar en las causas del proceso de sustitución de los bosques por los plantíos forestales. La vida urbana y las ciudades, en tanto que espacio físico del ente estatal y la gran empresa multinacional. Los intereses estratégicos de los Estados de la UE, que en este asunto se manifiestan en la PAC (Política Agraria Común) y en la legislación medioambiental que los ecofuncionarios bendicen. La noción de “bienestar” en tanto que sinónimo de consumo creciente y despilfarro. La acción de los cuerpos de altos funcionarios, en particular del de ingenieros de montes, culpable desde el siglo XIX de la destrucción planeada de nuestras masas forestales ancestrales. Es necesario considerar críticamente a la agricultura y sus productos (cada día más degradados y deletéreos, por lo demás), promoviendo el consumo de hierbas, plantas y frutos silvestres, no como curiosidad o anécdota sino para que pasen a ser un porcentaje elevado de nuestra dieta y una parte conspicua de nuestras medicinas.

Las causas del mal son tan principales, al formar parte de lo más esencial del sistema de dominación social, que no admiten pequeñas reformas ni cómodas frivolidades ni fáciles optimismos. Revertir el proceso de liquidación del bosque exige una revolución política y económica. Precisamente, la enorme gravedad de la situación medioambiental está ayudando a tomar conciencia de que en el seno del actual sistema no hay futuro para los montes ibéricos.

«El comú català» (Algarra, David)

«Res en el món viu plenament sense arrels. Com els arbres, els humans tenim una necessitat vital d’elles per a l’equilibri de la nostra ànima. Les arrels d’un poble són l’origen de la seva cultura, els seus valors, els seus costums, les seves tradicions, el seu art, la seva llengua…, és a dir els seus trets identitaris, que es mantenen de generació en generació i persisteixen en la memòria històrica col·lectiva. No obstant això, són pocs els qui en l’actualitat es pregunten com es manté aquesta persistència i per part de qui. En les societats de tradició oral aquesta transmissió de la memòria entre generacions requeia sobretot en els familiars i els veïns, però a partir de la constitució de l’Estat-nació i la instrucció estatal obligatòria aquesta responsabilitat forma part principalment de l’alt funcionariat de l’Estat, que és qui decideix els programes i continguts educatius».

«La protecció dels boscos era fonamental per a l’Administració Reial, ja que la fusta era un recurs imprescindible per a la construcció de navilis de la Real Armada i del Real Servicio de Arboladura que seleccionava els millors arbres per a la construcció naval a canvi d’un preu taxat. En un ban del 1758 els regidors de la universitat de Rasquera (castlania d’Amposta, corregiment de Tortosa), que representaven uns particulars, al·legaven que «en dicho termino se hallan cerca de dos mil Árboles de todas las especies destinados para el Real Servicio de Arboladura».

«L’assemblea no es feia a l’església a tots els pobles, podia tenir lloc al cementeri, a l’era d’algun mas, a la plaça, al pati del castell, a una casa particular, sota un arbre o a altres, sent anunciada a toc de campana, banya o qualsevol altre instrument similar».

«En molts privilegis, ordres, constitucions, etc., els membres de les assemblees eren anomenats probi homines o boni homines i això s’ha interpretat com a una forma de representació política al capdavant del populus o universitas. Tanmateix, l’historiador J. M. Font i Rius veu més probable que els probi homines fossin tots els veïns a les comunitats d’escàs veïnatge (FONT I RIUS, 1985) o a les rurals (HINOJOSA, 1905) i a algunes ciutats. Per exemple, boni homines era el títol d’honor que havien rebut tots els veïns de Perpinyà amb la llibertat comunal (ALART, 1874). Cal destacar que en llatí «homines» habitualment significa «homes i dones», sent el terme «viris» l’utilitzat per a designar l’home, de manera que inicialment les assemblees de veïns estarien formades per homes i dones o per algun membre de cada casa».

«L’assemblea de tots els veïns, aquesta organització política local, anomenada consell obert en altres territoris de la península, va sorgir perquè es trobessin tots els interessats en aquests aspectes de la vida econòmica que compartien i que havien d’organitzar i gestionar. Que la regulació d’allò que és comú (forma d’utilitzar-ho, vigilància…) quedés a càrrec dels mateixos veïns va reforçar encara més les relacions i els vincles entre els habitants d’un mateix lloc, refermant l’estreta solidaritat (FONT I RIUS, 1985). L’assemblea general, per exemple, feia la regulació de l’aprofitament dels boscos comunals, controlava i regulava el creixement dels ramats, feia ordinacions per a la defensa del mar contra tècniques i arts depredadores, imposava bans i penyoraments, pledejava per drets i possessions davant dels senyors jurisdiccionals, controlava la condició de venda dels queviures, fixava els seus preus, etc. L’historiador Josep M. Bringué i Portella, quan exposa el sistema de drets i solidaritats col·lectives al Pallars, parla de tres pilars bàsics: primer, una organització política pròpia, potent i molt independent del poder senyorial; segon, el control de les comunitats sobre un conjunt de serveis públics que no eren monopoli senyorial, com la taverna, la carnisseria, la fleca, la botiga o els mitjans de la indústria de transformació (els molins, els forns, les fargues, etc.); tercer, tot el que està relacionat amb el domini i l’aprofitament dels recursos naturals com a explotació comuna per a garantir la igualtat d’accés de tots els veïns, és a dir, els béns comunals»

«La ciencia espiritual de la naturaleza» (Piulats, Octavi)

El Bosque espiritual (Piulats, Octavi)

Text sobre la teoria de la botánica de JW.Goethe referent a la naturalesa de lo vegetal

SOBRE EL BOSQUE ESPIRITUAL

Al Romanticismo le debemos una nueva concepción de la botánica. La Ilustración con el botánico Lineo a la cabeza se centró en la clasificación de las plantas, y estudios posteriores en el XIX destacaron la función clorofílica y la circulación de la savia como los pilares de la comprensión de árboles y plantas. Más tarde Justus von Liebieg señaló que el ciclo del nitrógeno era esencial para la producción de la planta y afirmó la necesidad de utilizar el nitrógeno de síntesis de la incipiente industria germana para abonar los campos en detrimento del abonado natural de origen animal o vegetal.

El que se opuso a esta teoría ya en el siglo XX fue el químico Ragnar Berg, científico naturista, quien demostró con tablas estadísticas de análisis que el abonado sintético iba en detrimento de la salud de la plante y de sus cualidades salutíferas y organolépticas. Ragnar Berg era un admirador de JW. Goethe y Rousseau, quienes decenios antes habían presentado una teoría científica sobre la botánica muy diferente de la botánica ilustrada. Vale la pena recordar lo esencial de la teoría goetheniana.

Goethe parte de la tesis de que la ciencia ilustrada es anti-emocional y que no tiene metodología para comprender a la Naturaleza, sólo manipularla. La ciencia que opera con el modelo físico-matemático contempla la planta como un organismo mecánico, una mera x con un código genético que realiza un quimismo mecanicista, pero exento de emociones o procesos asociativos o energéticos.

Es en el umbrario de Padua, al contemplar la planta asiática de las islas Molucas que vive en los pantanos, la Brypohillum Calcinum , que Goethe tiene la intuición de su obra la “Metamorfosis de las plantas”. Obra que escribe en varias secciones cuando regresa a Alemania.

En esta obra se exponen 7 leyes botánicas para comprender a las plantas de otra forma que la ciencia ilustrada, Goethe propone el paradigma genético-morfológico, para entender lo vegetal, la base es que lo vegetal tiene un impulso de vida subjetivo y emociones y que se interrelaciona con todos los seres vivos y el planeta, de forma que a las plantas subyace un principio (más allá de su adn vegetal diríamos hoy) vital-espiritual.

PRIMERA LEY: Entender que la semilla es el útero de la planta o arbusto y empieza a vivir a gracias a la bipolaridad entre sequedad y humedad y luz y oscuridad, y calor y frio.

SEGUNDA LEY: Aparición de los cotiledones. Aquí arranca su quimismo y respiración, y se inicia la bipolaridad entre raíz y hojas .

TERCERA LEY Crecimiento de hojas y tallos, siempre en espiral y buscando no sólo la luz para la fotosíntesis, sino también orientación a planetas según la especie.

CUARTA LEY Hoja y tallo producen y muestran la bipolaridad de dos fuerzas contrapuestas esenciales para el crecimiento de la planta: la fuerza de expansión y la de contracción, que actúan como corriente energética en la planta conjuntamente con la savia vegetal alimenticia

QUINTA LEY Las fuerzas expansivas y contractivas crean la corona y el cáliz, y esto se realiza por la metamorfosis de la hoja.

SEXTA LEY En las plantas hermafroditas se gesta el polen masculino en el estambre y la sustancia femenina en el pistilo.

SÉPTIMA LEY: En la floración finalmente las dos fuerzas contrapuestas formativas se UNIFICAN en una síntesis, y nace el fruto, que es el objetivo final de la reproducción de la planta. La planta se alegra interiormente en su subjetividad emocional de esta meta.

RESUMEN

Por consiguiente, la planta y los arbustos no sólo son organismos químicos mecanicistas de origen estrictamente material y químico, sino que a todas las especies subyace un arquetipo original de carácter vital-espiritual que se expresa en diferentes formas y especies en función de las condiciones geo-climáticas y metabolismo del terreno. Su crecimiento y expansión se debe a las bipolaridades, las fuerzas formativas y la metamorfosis de su elemento base que es la hoja. Por lo tanto la planta recobra su dignidad como Sujeto y no sólo como Objeto, posee una sensibilidad, una energía interior un quimismo y una emocionalidad parecida al mundo animal.

Los seguidores actuales de Goethe y su teoría botánica son P. Tompkins y Chr Bird que en su libro la “Vida Secreta de las Plantas” prueban la mayoría de las tesis (aplicación de música a los cultivos) de Goethe en laboratorio. De hecho las ideas botánicas de Goethe perviven hoy en la agricultura ecológica, biológica y bio-dinámica.

Las recomendaciones de Goethe de que cada planta se halla holísticamente relacionada no sólo física sino vitalmente con su entorno es la base de la agricultura ecológica.

«Ecofilosofía» (Piulats, Octavi)

«El hombre que plantaba árboles» (Giono, Jean)

(diverses versions)

https://www.youtube.com/watch?v=fkmLrNmhLeU

https://www.youtube.com/watch?v=9owCdOSOp3k

Conciencia árborea (Callejo, Xavier)

http://conscienciarborea.com/

Los árboles son más que organismos vivos, son Seres Vivos y conectar con ellos significa entrar a sentir su vida, a interactuar con su prolífica dimensión energética y su mundo espiritual.

Aunque para la mente racional sea muy difícil de aceptar y/o comprender, la comunicación entre el Reino Arbóreo y los Seres Humanos es un hecho que se da. Ahora bien, esa comunicación no sucede del modo convencional al que estás acostumbrado a relacionarte: sucede a un nivel más profundo. Cuando conectas con un árbol inevitablemente acontece un intercambio de información entre dos seres, lo que podríamos llamar una comunicación intuitiva e instintiva de corazón a corazón, de alma a alma

Arbres i espiritualitat/Árboles y espiritualidad (Gordi, Josep)

«Que la mayor parte de los habitantes del mundo nos aglutinamos cada vez más entorno a las ciudades comporta, entre otras consideraciones, que los urbanitas nos vamos distanciando de la naturaleza y de sus ciclos y que la acabamos considerando como un elemento puramente superficial y estético o como un elemento ajeno a nuestras vidas que pasa desapercibido. Josep Gordi, en este libro, rehace el camino hacia la contemplación de los árboles como ejes significativos, profundamente relacionados con la vida humana: desde la analogía propia del crecimiento y de la vida a su dimensión comunitaria y espiritual, que se ha ido manifestando a través del lenguaje simbólico en las diferentes tradiciones artísticas, literarias, culturales y religiosas. Este libro repasa estos símbolos culturales en contextos variados y termina haciéndonos propuestas de aproximación a los árboles, no solo conceptuales sino también físicas y emocionales, de modo que nos transforme la percepción y la mirada».

(Ressenya de Mercè Solé)

El árbol sagrado en España (García Pérez, Guillermo)

http://oa.upm.es/22439/1/El_arbol_sagrado_en_Espana.pdf

Documentos, García Perez, Guillermo

¿En lugar de renegar de los árboles, no deberíamos seguir su ejemplo? Silenciosos y dignos, viejísimos y sin embargo con gran porvenir, bellos y útiles, autónomos y no violentos ¿no son acaso los árboles el modelo que necesitamos?

La adoración de los árboles no es sólo la primera forma del ritual divino, sino la última en desaparecer ante la expansión del cristianismo. Los ritos arbóreos existen desde mucho antes de que se erigieran los templos y las estatuas a los dioses, han florecido codo con codo con estas costumbres y han persistido a lo largo del tiempo después de que estas formas desapareciesen.

Nuestros antepasados arborícolas tenían que proceder con mucha cautela ya que cualquier error al columpiarse de rama en rama podía resultarles fatal. Cada salto constituía una oportunidad de cara a la evolución de la especie. Poderosas fuerzas selectivas entraban en juego para engendrar organismos gráciles y ligeros […]Cada una de estas facultades requirió sustanciales progresos en la evolución del cerebro y, muy en especial, de las neocortezas de nuestros antepasados. La inteligencia humana está sobre todo en deuda con los millones de años que nuestros antecesores pasaron sobre los árboles.

En suma, sin los árboles no seríamos seres humanos. No sé lo que seríamos, pero, en el plano físico, no habríamos tenido la evolución que tenemos ahora.

Hemos sentido el suave poder de varios de los organismos vivos más grandes y viejos del mundo [escribe Anne Lewington en Ancient Trees : Árboles milenarios, 1999], y comenz amos a entender el respeto y la veneración que por ellos sintieron muchos pueblos en el pasado. Puestos en presencia de algunos de los ejemplares más ancianos, no podíamos por menos de conmovernos y pensar en la fugacidad de nuestras propias vidas humanas;era imposible no sentir que formábamos parte de unos ciclos naturales demasiado grandiosos como para comprenderlo.

Apenas si podemos extrañarnos de que en los primeros estadios de la civilización se diera tanta importancia al culto a los árboles. Son tan maravillosamente bellas las formas externas de los árboles, tan agradable la sombra que nos brinda su arqueado ramaje, que no podemos sentirnos sorprendidos de que en nuestros primeros tiempos las arboledas fueran consideradas los templos por excelencia de los dioses. También hay en la naturaleza, y es preciso recordarlo, algunas otras cosas tan agradables a la vista como la forma y el color de las flores que adornan en su sazón todo el reino vegetal, y nada es tan agradable al paladar del hombre primitivo como el aromático sabor de los frutos de su entorno. Además, hay que tener en cuenta los múltiples y variados usos que podemos hacer de su madera. Para edificios, muebles, utensilios de paz o de guerra, para adornos, etc., nos resultan indispensables. En los tiempos antiguos, sólo de los bosques se podía obtener la madera necesaria para encender el fuego, cocinar la comida, calentar la vivienda u ofrecer sacrificios a los dioses. Si tenemos en cuenta su poesía, y su utilidad, no podemos extrañarnos de que los pueblos primitivos consideraran que los árboles eran el regalo predilecto de los dioses a los hombres, y que creyeran que el espíritu del dios se deleitase viviendo entre sus ramas, o que sus oráculos hablasen por medio del siseo de sus hojas.

«Van ganando rápidamente el favor universal las doctrinas que proclaman el arbolado como órgano vitalísimo de la economía del planeta y en la economía social.Los árboles, se dice, son los reguladores de la vida, y como los socialistas, niveladores de la creación. Rigen la lluvia y ordenan la distribución del agua llovida, la acción de los vientos, el calor y la composición del aire. Reducen y fijan el carbono con que los animales envenenan en daño propio la atmósfera y restituyen a ésta el oxígeno que aquellos han quemado en el vivido hogar de sus pulmones; quitan agua a los torrentes y a las inundaciones, y la dan a los manantiales; distraen la fuerza de los huracanes, y la distribuyen en brisas refrescantes; arrebatan parte de su calor al ardiente estío, templan con él la crudeza del invierno; mitigan el furor violento de las lluvias torrenciales y asoladoras, y multiplican los días de lluvia dulce y fecundante. Tienden a suprimir los extremos, aproximándolos a un medio común. Las plantas domésticas encuentran en ellos protección contra el frío, contra el calor, contra el granizo, contra los vientos y el progreso de las arenas voladoras; almacenan el calor excesivo del verano y elagua sobrante durante el invierno y en tiempo de sequía […]. Y no se limitan a extender su bienhechora tutela sobre aquellos vegetales domésticos que nos suministran el pan de la vida: que también ellos son a veces nodrizas directos de la humanidad y como incansables obreros que, en el inmenso laboratorio de la tierra, fabrican ricos y substanciosos frutos, para que el hombre descanse de las fatigas de su cuerpo en el provechoso camino del espíritu […]. En plena reacción [política] estamos en materia de árboles; lo mismo que en materia de libertades; nuestro pueblo no ha sabido conservar éstos, y ha ayudado a destruir aquellos; y no urge menos restaurar los unos que los otros»

COSTA, Joaquín (1925) en “La Fiesta del Árbol”

En 1890, James George Frazer publicaba la primera versión de su celebérrimo libro La rama dorada que, con un enfoque bastante distinto al de Gubernatis, es, igualmente, un estudio de mitología comparada en un marco universal. El capítulo IX de esta obra (edición en español de 1984), dedicado a “El culto a los árboles”, se abre con las siguientes palabras:

En la historia religiosa del [tronco] ario de Europa la adoración a los árboles ha jugado un papel importante. Nada puede ser más natural: en la aurora de la historia, Europa estaba cubierta de inmensas selvas vírgenes y en la que los escasos claros deberían parecer a modo de isla [como los que se ven ahora, por ejemplo, en las selvas noruegas] en un océano de verdor

Al parecer, entre los germanos [al igual que varios pueblos del centro de África], los más viejos santuarios son los bosques naturales. El culto al árbol está bien comprobado en todas las familias europeas del tronco ario.

En el culto budista, el árbol ocupa el mismo lugar que ocuparía después la cruz en el culto cristiano: “es un atributo necesario y constante”.Nada más frecuente en las leyendas budistas que la intervención de los Vanadevatâs, los genios que presiden, se supone, los árboles que han convertido en su morada”.

Según el conocido Glossarium del historiador y jurista francés Charles Du Cange (1678), en la Edad Media europea los hombres de Iglesia sentían un verdadero horror por los árboles sagrados de las religiones precedentes, por lo que, cuando no lograron asimilarlos, es decir, convertirlos en lugares sagrados cristianos , se afanaron en destruirlos.

La expansión del cristianismo en Europa, a partir del Imperio Romano,conllevaba la prohibición del culto a los árboles y la destrucción de los bosques sagrados.

Los autores especializados en historia forestal han llegado después a las mismas conclusiones. Erich Bauer Mandersheid (1980)Los montes de España en la historia, Madrid, 1980, refiere que cuando el cristianismo había triunfado como religión del Estado, se destruyeron los bosques sagrados. Pero en leyendas y cuentos continuó superviviendo la antigua veneración que sentían nuestros antecesores hacia los bosques.

En un conocido concilio de Francia, se dice “No veneréis ninguna criatura fuera de [nuestro] Dios y de sus santos. Abandonad las fuentes, destruid los llamados árboles sagrados; prohibid que se fabrique esas imágenes en forma de pie que la gente pone en las encrucijadas, y, donde las encontréis, echadlas al fuego […]. ¡Que pena que, cuando caen árboles de esos al pie de los cuales la gente hace sus votos, nadie se atreva a llevarse a casa esa leña para alimentar al fuego! ¡Qué grande es la necedad de los hombres que veneran un árbol seco e insostenible y desprecian luego los mandamientos de [nuestro] Dios”.

Una vida sin principios (Thoreau, Henry D):

“Si un hombre se adentra en los bosques por amor a ellos cada mañana , está en peligro de ser considerado un vago; pero si gasta este mismo día completo especulando, cortando estos mismos bosques, y haciendo que la tierra se quede calva antes de tiempo, es un estimado y emprendedor ciudadano.Como si un pueblo no pudiera tener otro interés en un bosque que el de cortarlo”

Poesia

POEMA DEL ARBOL… ANTONIO MACHADO

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca

te erguiste en desnudez y desaliento,

sobre una gran alfombra de hojarasca

que removía indiferente el viento…

Hoy he visto en tus ramas la primera

hoja verde, mojada de rocío,

como un regalo de la primavera,

buen árbol del estío.

Y en esa verde punta

que está brotando en ti de no sé dónde,

hay algo que en silencio me pregunta

o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas

el fango en flor, y sé lo que me dices;

ya sé que con tus propias hojas secas

se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,

este amor que murió calladamente,

renacerá de mi melancolía

en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,

tu instinto vegetal no se equivoca:

Soñaré en otra almohada el mismo sueño,

y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,

buen árbol, quizá pronto te recuerde,

cuando brote en mi vida una esperanza

que se parezca un poco a tu hoja verde…

Viajero escucha:

Yo soy la tabla de tu cuna, la madera de tu barca, la superficie de tu mesa, la puerta de tu casa. Yo soy el mango de tú herramienta, él bastón de tu vejez. Yo soy el fruto que te regala y te nutre, la sombra bienhechora que te cobija contra los ardores del estío, el refugio amable de los pájaros que alegran con sus cantos tus horas y limpian de insectos tus campos. Yo soy la hermosura del paisaje, el encanto de la huerta, la señal en la montaña, el lindero del camino …

Yo soy la leña que te calienta en los días de invierno, el perfume que te regala y embalsama el aire a todas horas, la salud de tu cuerpo y la alegría de tu alma. Por ultimo, yo soy la madera de tu ataúd.

Por todo esto, viajero que me contemplas, tú que me plantaste con tu mano y puedes llamarme hijo, o que me has contemplado tantas veces, mírame bien, pero …NO ME HAGAS DAÑO

“Hola, soy Marcos Gay, aporto a este pre-encuentro un par de ideas que considero importante manejar para transitar en la navegación interior. Se trata de las siguientes:

La dimensión humana, compleja y de gran calado

La fuerza y los límites de las palabras

Anuncios